Exámenes internacionales de inglés: IELTS, TOEFL… son necesarios?

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¿Son realmente necesarios los exámenes internacionales de inglés ?

Cecilia Viana, profesora de inglés y directora de Language Nook nos dice: los exámenes internacionales de inglés son como una especie de pasaporte que nos facilita la vida si queremos vivir en el extranjero. Al mismo tiempo, para muchos son motivo no solo de estrés, sino de pavor, similar al que sienten los niños pequeños cuando se acerca el momento de ponerse una vacuna. El terror es verdadero; lo he visto incontables veces. 

Pero cabe preguntarse, ¿es realmente necesario tomar un examen internacional de inglés? De hecho, aquellos que sienten rechazo a la idea quizás piensen: ¿vale la pena invertir tiempo, dinero y energía preparándose para rendir uno?

La respuesta depende de tus objetivos. Veamos:

Si tu intención es:

  • Aplicar a una visa Working Holiday para Nueva Zelanda, (a menos que seas de Perú)
  • Conseguir un empleo no cualificado, o bien uno en el que no tengas que usar el inglés en el ámbito profesional (para escribir mails,  participar en reuniones, hacer llamadas telefónicas), sino simplemente para interactuar con tu jefe y compañeros de trabajo,

 la respuesta es no: rendir un examen internacional no es necesario. 

En cambio, si tu objetivo es:

la respuesta es sí: en estos casos tener un examen internacional es necesario.

Las opciones abundan

Si bien la estrella actual de los exámenes internacionales es IELTS, existen muchos otros. Algunos de ellos son: 

TOEFL: es el más académico de los exámenes, y apunta a aquellos que quieren estudiar en una universidad extranjera.  Se puede rendir en su versión tradicional en papel o por computadora (TOEFL iBT)

FCE: este examen demuestra que puedes comunicarte bien en inglés. Apunta a un nivel B2, que equivale a un intermedio-avanzado. 

C1 Advanced (antes conocido como CAE): orientado a los que quieren prepararse para ingresar a la universidad en un país de habla inglesa, o adentrarse en la vida profesional. 

PTE: tiene dos versiones, al igual que IELTS: general y académico, el primero pensado para aquellos que necesitan comunicarse bien en inglés, y el segundo, para aquellos que quieren estudiar en la universidad. Algo a tener en cuenta es que la parte oral es individual, frente a una computadora: no hay examinador que haga preguntas. 

OET: es un examen para los profesionales de la salud que quieren ejercer su profesión en un país de habla inglesa. 

El examen que elijas depende de cual sea tu objetivo. IELTS es el más popular porque se reconoce en 140 países y en numerosas universidades.

Se puede hacer mucho solo

El hecho de que el IELTS sea tan popular constituye una ventaja: internet está colmado de material gratuito para los autodidactas. Hay muchas cosas que se pueden hacer sin necesidad de un profesor – palabras de una profesora que prepara alumnos para IELTS (y de hecho, agradezco que existan estos recursos, y animo a todos los interesados a explorarlos y absorber la mayor cantidad de información posible antes de prepararse con un profesor. Así, el tiempo que necesites trabajar con un profesor será menor, y podrá enfocarse en lo que no entiendes, o en cuestiones específicas, en vez de empezar de cero. Es un win-win).

Estos son algunos recursos útiles:

Si bien hay muchas cosas que se pueden aprender y practicar por cuenta propia, para las secciones escrita y oral es aconsejable contar con la ayuda de un profesor, para que puedas recibir guía y feedback.

Prepárate con tiempo

Dejar la preparación para último momento es un gran error. Por lo general, las personas necesitan IELTS por una cuestión seria, como puede ser aplicar a una visa, residencia o universidad, cuestiones que ya de por sí pueden ser generadoras de mucho estrés. Dejar el estudio para último momento es contraproducente, porque con certeza va a causar más estrés. Mi consejo es que te prepares con tiempo: no con semanas de anticipación, sino meses. Por supuesto, no todas las personas aprenden de la misma manera ni avanzan igual de rápido, pero lo claro es que prepararse para IELTS lleva tiempo y energía, y a las apuradas, puede ser muy estresante. ¿Para qué añadir estrés a tu vida?  Es mejor prepararse con tiempo.

Algo a tener en cuenta es que los resultados de IELTS son válidos por dos años, así que no lo rindas dos años antes de necesitarlo, ¡claro está!

¿Y qué tal si no te hace falta rendir un examen internacional?

Si ya obtuviste la visa que querías, o la residencia, o si no es tu plan estudiar en una universidad extranjera, ¿vale la pena prepararse para rendir alguno de los exámenes internacionales de inglés?

Te invito a analizarlo: prepararse para estos exámenes trae varios beneficios; las habilidades que se evalúan son las mismas que se usan en la vida diaria. Por ejemplo, en IELTS:

La mayor parte del examen oral consiste en una conversación con el examinador, y conversar es algo que hacemos todos los días. Practicar para esta parte del examen traerá como consecuencia una mejora en tus habilidades de conversación. 

Lo mismo ocurre con la escritura: escribimos todos los días: emails, mensajes de texto, contenido para las redes sociales, etc. y practicar para escribir mejor es sin duda un beneficio. Hay muchos otros, pero para no hacer más largo el artículo, me detengo aquí.

Entonces, ¿cuál es tu opinión? ¿Vale la pena rendir exámenes internacionales de inglés? A pesar de que puede dar miedo, tanto como el de un niño yendo a vacunarse, una vez que pasó, lo que queda es el conocimiento adquirido, la autorrealización, y un recuerdo borroso del momento del examen. Y por supuesto, algo interesante  para agregar a tu CV.